Sábado, sigue la mala racha, llueve y hace fresquito. Ayer conocimos a una chica majísima, amiga de un gran amigo; se llama Ana, es catalana y no quiso hablar una sola palabra del procés. Sin problema, conversamos sobre music y sobre restaurantes, rodaballos y salsas de mejillones; y ejem, bebimos unas cervezas. Le dedicamos la canción de hoy. Para ti, Ana.

Comentamos algo: cuando la music que te llama la atención la crean adolescentes más jóvenes que tu hija, no sabemos si preocuparnos, si felicitarnos o si dejarlo pasar. Va a ser esto último, casi seguro.

Retro-pop inocente y espontáneo, estupendas canciones en un sonido refrescante, sobrio y molón a no poder más. Se llaman GIRL RAY, son tres chicas de 19 años del norte de Londres que se conocieron en el mismo instituto que The Kinks y si no son ya un éxito más o menos comercial acabarán sièndolo. Al tiempo, que lo tienen todo.

Dicen que si hacen pop adolescente, que si indie-pop de la vieja escuela, que si recuerdan a Young Marble Giants o Marine Girls (palabras mayores), o a los primeros Belle and Sebastian (también, palabras mayores), a The Moldy Peaches..., lo mismo da. Lo que importa es lo superlativamente bien que suenan estas canciones y las sensaciones tan chulas que evocan. El pop menos estridente y de distancias cortas posterior a Beatles y Kinks reclama ese espacio que tuvo ocupado durante tan poco tiempo, y cierto que quizá merecía conservarlo. Nosotros se lo concedemos, faltaba más. Discazos como este "Early gray" que que supone el debú de GIRL RAY y que acabamos de descubrir estos últimos días del año, contribuyen a ello.