(Casualidad, mirando los setlists de los últimos conciertos de la gira europea de SUN KIL MOON compruebo que la cancionaza "You Are Me And I Am You" que pusimos ayer y que abre el disco de este año Sun Kil Moon con Jesu "30 Seconds To The Decline Of Planet Earth” está cayendo en algún concierto (por ejemplo, el que dieron en Copenhague el pasado domingo 19 de noviembre. A ver si hay suerte y la hace también en Madrid mañana)
Pues bien, tal y como nos contaba ayer Vicente Bornay (gracias por la info, amigo) los de Kozelek hacen en algunos conciertos de esta gira (como en este de Dinamarca) una de nuestras favoritas de siempre, “Carissa”, la que abre el disco “Benji” que tanto nos gustó cuando se publicó hace ya hace tres años.
Y tal y como decíamos, y hemos cotejado media docena de setlists de esta gira, la mayoría del repertorio de estos conciertos se concentra en los discos publicados este año por Kozelek, nada menos que cuatro, je. Porque en todos los conciertos de esta gira ha hecho al menos una o dos de cada uno de ellos. Una pena que no toque ninguna de muchos de sus maravillosos discos como Sun Kil Moon, pero...
“Carissa” es una canción típica de las de larga duración de Kozelek que uno estaría escuchando en bucle durante horas, tal es la emoción estética, la poesía de alto vuelo y la serena inquietud que nos trasmite que se diría que hemos nacido para disfrutar de esta music, para vivir en ella; al tema: comienza “Carissa” con un recitativo contenido marca de la casa, acompañado de guitarra, hipnótico para nosotros pero quizá un poco monótono para los menos iniciados en el misterio Kozelek, hasta que, superado el minuto 2, la cosa va creciendo poco a poco y siempre sin excesos, adquiriendo el sonido más intensidad y diversidad, aparecen coros, la guitarra se mueve más ágil y distendida sonando hasta casi lúdica; sobreviene entonces el cambio melódico y la canción sube enteros, volviendo después y durante unos minutos al tono inicial pero retomando más adelante el ritmo más animado, para acabar convirtiéndose en un caudaloso río de sensaciones y sonidos entre caótico y armonioso, entre áspero y delicioso…
Siete minutos de otra canción admirable de Mark Kozelek, a la que no merece la pena buscar similitudes con obras mayores de otros artistas o estilos, porque nuestro querido Kozelek es él mismo un estilo, único e inconfundible. Escucha y nos lo cuentas, si te va bien.
Sólo queda un día. SUN KIL MOON en concierto, por fin.