"Noel Gallagher es el compositor más sobrevalorado de la historia de la música pop (...) Blur era realmente genial; ese tipo, Damon Albarn, es un auténtico jodido compositor".

Esto lo dijo (al menos así lo leímos hace unos días en una revista) uno de los grandes del country alternativo de las últimas décadas, Steve Earle, y lo pensamos muchos. Poco nos importa la crítica sobre Oasis, lo que nos agrada es lo que dice del gran Albarn, y que lo plantee alguien tan creíble y tan aparentemente lejano en cuanto a coordenadas musicales.

En realidad, algunos sostenemos que DAMON ALBARN es uno de los pocos, por no decir el único, de los grandes iconos de lo que se dio en llamar brit-pop que no solo ha seguido haciendo grandes discos y mantiene una carrera discográfica relevante a fecha de hoy que poco nada tiene que ver con la music que hizo con su banda de referencia y éxito masivo hace ya 20 años, sino que sigue evolucionando y sorprendiendo a quienes pedimos a los artistas ambición, creatividad y experimentación. Un genio, así de sencillo. Electrónica, étnica, songwritter, rap, chamber music, aires soul y blues... casi nada se le resiste y todo lo hace bien, además de cantar con una voz no solamente maravillosa sino probando nuevas formas de emplearla en las canciones, siempre elegantes y seductoras. Una cosa es reciclarse y otra reinventarse no ya no bajando el listón sino incluso superándolo; esta última, bien diferente, y extremadamente difícil para quien ha conocido en su juventud más incipiente el reconocimiento masivo y de la crítica especializada, está solo al alcance de los elegidos. DAMON ALBARN, para nosotros, es uno de ellos.

Sirva como muestra esta joya, tan deliciosa como breve. Huelga decir que uno de nuestros sueños húmedos en materia de conciertos es ver a DAMON ALBARN en concierto, lo mismo da con su banda Blur o con los virtuales Gorillaz (con quienes acaba de sacar "Humanz", disco con featurings de artistas de como Benjamin Clementine, Mavis Staples, De La Soul o Vince Staples) que en un formato más sencillo e intimista; aunque puestos a elegir quizá nos inclinaríamos más por un acústico como el del video.

Feliz jueves y suerte a quienes vayan al BBK Live, nosotros este año seguramente no iremos: nos faltan motivos convincentes, esto es, bandas que nos movilicen, como el año pasado lo hicieron Tame Impala, Father John Misty, Mcenroe y la imparable Courtney Barnett.

La vida continúa, amigos y amigas, aunque Manolo Lezón ya no nos la enriquezca cada día. Habrá que superar, poco a poco, el hueco que ha dejado en nuestras existencias. De momento, estamos volviendo a escuchar music, y eso es un buen comienzo.