¿Cómo sonará SUN KIL MOON en su gira europea que le trae este jueves (Teatro Lara, allí estaremos) a Madrid?

Llevamos varias semanas preguntándonoslo, ¿vendrá solo, acompañado, qué repertorio hará (la entrada para el concierto, fila 8 centrada, lleva en nuestro email más de medio año)?, ¿y cómo estará de ánimo y de voz tras sus shows en Utrecht, Berlin, Baden (Suiza), Copenhagen, Estocolmo y Paris?
Hemos encontrado esto por ahí; es "8 God Bless Ohio", canción que da comienzo a su nuevo disco (doble), "Common as light and love are red valley of blood" (hablaremos mañana de este disco), y no tiene mala pinta, ni de sonido ni de banda de acompañamiento, qué va. Puede darnos una pista de lo que nos encontraremos el jueves en Madrid, pero seguiremos indagando. La canción que ponemos es un directo, el audio de un concierto en San Francisco en marzo de este año.
Continuaremos hablando de uno de los conciertos más esperados de este año, sino el que más, je, por lo difícil que es pillar en directo a este sujeto, tenido por raro y no muy sociable, que desde hace más de 20 años no se cansa de dejarnos con la boca abierta, tal es su decomunal talla como artista: no solo canta dpm, compone como Dios, publica más discos que nadie y de los más diversos formatos (estupendos discos de versiones, p.ej.), y ni siquiera solo está reinventando el folk en su repertorio más, digamos, convencional, sino que está creando una nueva figura de songwritter. Un megaartista sin límites, capaz no solo de coquetear con géneros tan alejados del paradigma intimista, doméstico y campestre como el hard-rock, la electrónica o el hip hop, sino de integrarlos absolutamente en sus composiciones y en su discurso estético y universo musical. Capaz de no parar de componer canciones y de colaborar con infinidad de artistas de (casi) todos los palos, y que todo lo que hace, por muy distinto que suene, siga siendo 100% Kozelek. Un genio con todas las letras. Contando ya los días.