GORILLAZ y THE XX, tal y como decía ayer el jefe de Last Tour (empresa creadora y gestora del Azkena Rock, BIME y BBK Live, casi nada al aparato), Alfonso Santiago, son dos confirmaciones para el BBK Live 2018 que cualquier festival de los tres o cuatro mejores del mundo estaría orgulloso de anunciar como primeros nombres para el cartel de su su próxima edición.

Aplausos, por tanto, a estas primeras incorporaciones al cartel 2018 del festival bilbaino por antonomasia, en una señal que parece indicar que la línea de programación va a ser diferente a la de 2.017 (no nos gustó: Depeche Mode, The Killers, TDCC, Royal Blood, Justice...) y más cercana a la de 2.016, o sea, más afín a nuestras preferencias (Courtney Barnett, Father John Misty, Tame impala, José González, Pixies, Arcade Fire, New Order, Foals, Junior Boys...). Por cierto, en la entrevista publicada ayer en El Correo, Santiago decía que uno de sus sueños era traer a Nick Cave al BBK Live. Lógralo y te proponemos para un monumento en Moyúa.

Pero bueno, todo esto no era más que una excusa para dar comienzo a la semana con una canción de las de no olvidar, de esas que mecen la cunade la vida, creada por el mayor genio salido de una banda en las islas británicas en los últimos 30 años: DAMON ALBARN, lider de Blur en los 90-00 e incluso posteriormente pero ya con menos pegada e interés; creador y miembro de los virtuales y esporádicos Gorillaz de varios años a esta parte (su último disco, de este 2017, está bien, aunque peca de featurings y de diversidad de estilos, si bien prima el hip hop y el neo-soul) y responsable asimismo de discos en solitario con su propio nombre, combinando el pop de cámara, el soul, la electrónica, el jazz, el r&b, la música africana...

DAMON ALBARN es punto y aparte en el pop británico, amigos/as. Hablamos, en nuestra opinión, del nivel extraterrestre de Sufjan Stevens, Damien Jurado, Will Oldham, Mark Kozelek..., y diréis, ¡pero si son todo folkies!..., ya, pero es que en el pop y el rock no vemos a nadie con una historia, un presente y un futuro tan esplendoroso como el de Albarn.

Este tema, "Hostiles", de su magnífico disco en solitario "Everiday robots", publicado hace tres años, es una de sus joyas que más nos encandila.
Alguien muy querido nos decía ayer noche, viajando en coche bajo la lluvia hacia un txiringuito de verano obviamente cerrado, que esta canción es quizá la que más veces ha escuchado estos últimos años. Por algo será. Puedes opinar.