Hoy, miércoles lluvioso y fresco de primavera, traemos otra colosal muestra de folk-pop de nuevo cuño extraída de la impecable discografía de DAMIEN JURADO.

El temazo es "Museum Of Flight", del disco "Maraqopa" (2.012). Además de su ritmo sostenido, su brevedad (no llega a los tres minutos) y de su originalidad melódica, la particularidad más llamativa de esta canción es el tono alto y casi en falsete en que canta casi todo el rato Damien. La verdad es que es un registro vocal raro, difícil y uno de los que menos domina Damien; de hecho por momentos parece que no llega a dar la nota que quiere e incluso que desafina, y no es la primera vez en que le ocurre en sus discos. Bah, no pasa nada, también nos encanta.

Por ir variando, esta vez vamos a poner un video con la letra subtitulada a un digno español. Nuestro inglés no nos permite calibrar la calidad de la traducción, pero el texto tiene sentido.

Hoy, lunes, recordamos ( y sumamos a nuestra selecta lista de temazos de Damien) una de las canciones de amor y dolor de pérdida más tristes, y sin duda una de las más bellas, de las muchas maravillosas que ha escrito Damien Jurado sobre las contingencias de la vida en pareja y, muy en particular, sus secuelas. También podría figurar nuestra canción de hoy en una selección de las más escuetas, minimalistas y desnudas del autor.

Se trata de "I Am Still Here", uno de los grandes clásicos de Damien y todo un emblema de su estilo más confesional e intimista.

Este pedazo de canción, indisimuladamante folkie y que nos atrevemos a asegurar firmaría encantado Nick Drake pero también otros cantautores (nos preguntamos cómo quedaría la versión que hicieran Townes Van Zandt, Bill Fay, o Elliott Smit, por ejemplo), apareció en 2.006 en uno de nuestros discos favoritos de DJ, su séptima obra larga: "And Now That I'm In Your Shadow".

Que quizá sea el disco con canciones de tempo más lento y el más acústico -sin batería ni guitarra eléctrica, solo con su acústica, un poco de piano, armónica ocasionalmente y casi nada más, el que amamos casi devocionalmente quienes gustamos de estas baladas que, con el mínimo despliegue de arsenal melódico e instrumental se te adhieren al alma y ocupan espacio en tu memoria a modo de un continuo de sentimiento crudo que te hiere pero te arropa, a la vez que te interpela, pillándote en una zona siempre de riesgo.

La letra de "I Am Still Here" es preciosa y, a su manera, sencilla. Damien sigue ahí, nos dice a nosotros y a quien realmente le habla, la que pensamos es su exmujer. Sin rodeos, le reconoce que le echa de menos, que los recuerdos le pueden, y le implora que vuelva. Primero, para contextualizar, nos habla un poco de su estado emocional, purito dolor, nostalgia y memoria y del desolador sentimiento de pérdida:

"Aquí está una foto de nuestro primer bebé
Aquí está una foto de nuestro día de la boda
Nada ha cambiado, mi amor sigue siendo el mismo
Todavía estoy aquí, y aquí me quedaré"

Ya, entrando en harina, suplica a su ex-compañera:

"Cuando vuelvas montaremos una fiesta
desembalaremos las luces de Navidad
volverás a ser mi novia
volveré a ser tu novio.
Siento tanto tu falta...
por favor, regresa a mi lado".

Los dos últimos versos -ya es fastido pero la vida, lo sabemos, tiende a ser así- cierran, aunque prefiramos pensar que solo temporalmente, cualquier atisbo de esperanza:
"Su madre dice que llamó esta mañana "Dile que lo amo, pero que no volveremos a estar juntos".

¡Cuántas veces hemos dicho que DAMIEN JURADO canta en concierto, sobre todo en sus actuaciones en solitario, como nadie!.

Pues lo decimos por momentazos como este que te ofrecemos.

Se trata de la interpretación de "Metallic Cloud", estupendo tema de su penúltimo disco "Brothers and Sisters of the Eternal Son" (2.014) en el impresionante programa de actuaciones en vivo de la BBC que tantas veces hemos visto los martes por la tele de pago, "Later... with Jools Holland".

Incluso a nosotros nos pasa, sin palabras te quedas escuchando maravillas como esta. Buen día, y a disfrutar.

Y podemos comprobar lo que decíamos el otro día, la habilidad que tiene Damien para trasladar al folk de guitarra y voz temas pop-rock bien complejitos en materia de sonido (instrumentación, arreglos, producción) en el disco, como este "Metallic Cloud".

Buena tarde, queridos amigos/as. Si conocéis alguien que cante así, queremos decir, canciones tan hermosas, no dudéis en avisarnos.

¿Y si tuviéramos que elegir una sola canción de DAMIEN JURADO que, por la razón que sea, nos tiene conquistados desde que la oímos por primera vez?
Hoy, en este momento, me quedaría con..."Hoquiam", de su álbum "And Now That I'm in Your Shadow" (2.006) una de las canciones más hermosas que he escuchado en mi vida.
Guitarra acústica, chelo primero y violín en la parte final, una melodía sencilla pero inolvidable con un comienzo que ya avisa de la belleza de lo venidero, y Damien cantando en estado de gracia en su registro susurrante, intimista y cercano al oyente, da la impresión de que casi lo abraza mientras suena "Hoquiam".
Lo tiene todo esta canción que, afortunadamente para sus seguidores, la toca habitualmente en directo, y ahí te das cuenta de lo grande que es la pieza. Porque de cada sílaba hace la voz de Damien un pequeño acontecimiento, y de cada acorde de guitarra ( en directo, casi siempre solo usa la guitarra), un paso hacia la emoción más noble. Sobrecogedora en su sobriedad y en su discreta apariencia, una canción que da la medida del cantautor sublime en que se ha ido convirtiendo su autor.

Quizá la última vez que DAMIEN JURADO nos dejó boquiabiertos y atontados con su genialidad como compositor y cantante fue con esta canción, "Cloudy Shoes" cuyo comienzo es alucinante, que abría otro de sus muchos mejores discos, "Saint Bartlett" (2.010).

Teníamos la (relativa) duda de qué tal trasladaría Damien al directo él solito "Cloudy Shoes" , por eso de los coros con su propia voz, la producción un tanto compleja de la canción, por los violines, por el sonido que crea la banda, etc). Pues cómo lo iba a hacer, hombre, maravillosamente bien. Se basta y se sobra con su guitarra y su portentosa voz. Puedes comprobarlo en el video que os ponía hace dos post, "Cloudy Shoes" es la primera de las cuatro canciones de ese directo de Damien. Y la hace más sencillita, más calma y detallada, sin efectos, pero con cuánto sentimiento y con qué maestría.

Dándole vueltas a la idea de las contadas canciones luminosas, como se dice ahora, o sea menos desgarradoras e intensas de lo habitual, de Damien Jurado, me refiero sobre todo al tempo y al ritmo, y al guitarreo, nos viene a la mente otro temazo de Damien, "Go First", de su fabuloso disco "Caught in the Trees", de 2008 -del que extraíamos antes la gloriosa "Sheets- que podría sonar en cualquier sitio, a cualquier hora, y para cualquier audiencia, pensamos.

Ya ves, dos canciones de Jurado, Lion Tamer" y "Go First", bonitas y animadas para irnos a dormir con buenas sensaciones.

(INTRO: estamos confeccionando para un buen amigo melómano
en nuestro muro de F. personal, una lista de mejores canciones de la discografía del cantautor norteamericano DAMIEN JURADO, que nos tiene sorbida la cabeza desde más de una década. Este texto lo hemos escrito con la intención inicial de publicarlo en ese muro personal, pero por si a alguien le interesa, como está algo curradito, lo publicamos también aquí)

Estrenamos esta mañana de MARTES DE ABRIL con una de esas (inmensas) canciones del nuevo Damien Jurado, el de horizontes sonoros más amplios, el que desde 2.010, con "Saint Bartlett" acumula ya cuatro discos traspasando, con sensatez y acierto pero sin disimulo, los límites del folk-rock de cantautor de toda la vida adentrándose, mediante efectos de producción y sonoridades específicas, en terrenos cercanos a la psicodelia, al pop menos cursi o previsible y a sonidos más personales, como de marca de la casa. Salto en el que ha resultado esencial, hasta el punto de que casi ha creado este nuevo sonido de la music de Damien, su amigo y reconocido productor Richard Swift (que tiene su propia, e interesante carrera discográfica como cantautor pop-rock), que le animó a buscar nuevos horizontes, quizá porque vio (¿con lucidez discutible?) que lo ya hecho por el gran Damien era difícil de superar siguiendo las mismas coordenadas. .

Así de bien lo explicaba recientemente el propio Damien en una estupenda entrevista realizada por Carlos Pérez de Ziriza en Mondo Sonoro (sí, esa revista que puedes llevarte a casa cada mes cogièndola en La Estación de Neguri):

"Toco siempre de la forma en que me resulta más natural, sin prever nada. No me gustan los géneros, o estar etiquetado de una manera concreta, y creo que durante años traté de ser folky, supongo. Y eso no funcionaba para mi. Me gustan muchas músicas muy diferentes, y durante mucho tiempo no sabía muy bien cómo proyectarlas en mi obra. ¿Por qué no las incorporaba todas a mi propia música, haciendo de ellas un solo discurso? Durante mucho tiempo, no lo hice. Creo que no fue hasta “Maraqopa” (2012). Y en realidad fue idea de Richard Swift. Cuando estábamos grabando “Saint Bartlett” (Secretly Canadian, 2010), me dijo “hay un monton de cosas que te gustan, pero nadie lo sabe porque no las incorporas a tu música. Y a lo mejor deberías. ¿De qué tienes miedo?”. Y así lo hice. Empecé a escuchar lo que mi corazón me decía. Dejándome llevar a dónde la música me guiaba. Y me llevó a lugares sorprendentes, porque no puedes señalar ningún género como algo grande, que esté por encima de los demás".

Aunque en “Saint Bartlett”, seguramente el disco más pop, aireado en lo musical y distendido de su larga carrera ya se atisbaba la labor de Swift, la influencia decisiva de este productor en la sonoridad y estilo de las nuevas canciones de Damien Jurado se ha percibido de manera más nítida, hasta el punto de que son muy diferentes a las del resto de su carrera, desde el disco "Maraqopa" (2.012) hasta la actualidad, es decir en ese y en los dos siguientes discos, "Brothers and Sisters of the Eternal Son" (2.012) y en el de este año, que aún estamos descubriendo, "Visions of Us on the Land".

Otro día hablaremos de estos discos que componen una auténtica trilogía cosida por un relato, el de un hombre que, de pronto desaparece de su entorno para reaparecer años más tarde convertido en otra persona, equipada con profundas reflexiones y nuevas experiencias.... ya lo contaremos, ya, que da juego la cosa.

Volviendo a la idea de las mejores canciones de DAMIEN JURADO, os dejamos con una de las de "Maraqopa" (2.012) que mejor refleja este cambio en la composición y las letras (abandona las canciones confesionales, deja de hablar su propia vida y se adentra en unos senderos más, cómo decirlo, literarios y de ficción, narrando experiencias y sensaciones cuyos protagonistas son otras personas), pero sobre todo en el sonido. Es la exuberante "Reel to Reel". Efectivamente, ya no estamos como en otras muchas canciones anteriores de Damien, ante music para todos los gustos. Pero sí quizá para los más entrenados. ¿Lo mejor de todo? Que si no te gusta este ambiente sonoro, no hay problema: Damien sabe despojarle, en sus directos en solitario de este sofisticado ropaje a sus fabulosas canciones y convertirlas en clásicos instantáneos del mejor folk, paladeable con fruición por el más conspicuo y estricto seguidor de este tipo de música. Nos lo ha demostrado tantas veces en sus conciertos...

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