Damien, lo comprobamos cada vez que le vemos tocar en concierto, va dejando de mirar a los grandes y convirtiéndose, a base de trabajo y talento, en uno de ellos; disco a disco, cancion a canción, concierto a concierto. Incluso contento nos convence al 100%; incluso feliz hace e interpreta canciones maravillosas. Folk, pop y rock, todo en uno. Por eso es es uno de los mejores cantautores del mundo,sino el mejor. Por eso le queremos tanto, por eso amamos tanto sus canciones. Por eso hoy nos veréis en La Estación con la preciosa camiseta que le compramos ayer.


Así suena DAMIEN JURADO hoy (véase el video que cierra este post).
Con las canciones de su espléndido nuevo disco, con su nueva banda y con su (insólito) nuevo estado anímico, no muy lejano a lo que convenimos a llamar felicidad.

Pudimos verle ayer en concierto San Sebastián, tres años despúes de la última vez, en esta misma ciudad (lo diremos otra vez: ¿POR QUÉ JAMÁS HA TOCADO DAMIEN JURADO EN BILBAO?) y era la tercera ocasión en que lo catábamos con banda (hasta hace bien pocos años, nuestro cantautor favorito hacía sus giras casi siempre en solitario, y más que probablemente, no solo se debiera que su repertorio fuera más folkie y requiriera menos intrumentación en directo).

Pues bien, el concierto de ayer fue EXTRAORDINARIO. Muy roquero, logró mejorar, haciéndolas más asequibles y cercanas las canciones de su nuevo disco (magníficas "Qachina", "Kola" ,"Am, AM", "AM" y "Onalaska"). Y tiró mucho de sus dos obras anteriores: del maravilloso "Maraqopa" (2.012) , además de la titular, cayeron muchas, destacaríamos "Life Away From the Garden", "Return to Maraqopa", "Museum of Flight y "This Time Next Year; y en "Brothers and Sisters of the Eternal Son" (2.014) también se detuvo bastante: podríamos quedarnos con la hipnótica "Metallic Cloud", que hizo en solitario, con "Silver Timothy" y "Jericho Road"). Ya lo habíamos comentado, con esta banda y teniendo en cuenta el sonido de su nuevo disco, lo más lógic es que el repertorio se centrara en sus tres últimos discos. Así fue que, durante casi todo el setde ayer, el mayor protagonismo sonoro correspondió a teclista y baterista.

No, de las viejas viejas canciones de Damien que en la vida olvidaremos, no hizo apenas ayer. Pero nos regaló "Beacon Hill" y, creemos que también "Everything Trying", pero lo cierto es que con las de discos menos recientes, en directo, con la emoción y las cervecitas a cuestas, las confundimos. Y mira que nos las sabemos, pero...

En resumen, un concierto de folk-rock intenso, envolvente, ruidoso por momentos pero no oscuro y bonito y pensamos que sencillo de escuchar todo el rato; en fin, un evento de los de enmarcar, y con la novedad de ver a Damien acompañado de una banda importante. Eran cinco en total: batería, bajo, teclas y ruiditos, y la vocalista que tocaba la eléctrica, además de Damien, como siempre, a la acústica y voz. El concierto consiguió varios efectos:

1) convencer a los incrédulos (nos contamos entre ellos) que DAMIEN ha aprobado su ASIGNATURA PENDIENTE y ha demostrado que puede sonar perfectamente con una banda y que se ha sabido amoldar a ella, reproduciendo con fidelidad, intensidad y crudeza las canciones más "armadas" de sus nuevos discos

2) mostrarnos que la aventura hacia un FOLCK-ROCK cuasiEXPERIMENTAL Y PSICODÉLICO en que lleva embarcado tres discos y cinco años, muy influido por el productor Richard Swift, tiene sentido y funciona dpm muy bien en directo

3) demostrar que desde un estado de ánimo no torturado, incluso relativamente feliz, pueden componerse maravillosas canciones, e incluso interpretarlas con fuerza y pasión. El Damien CONTENTO Y FELIZ que vimos ayer en Donosti nos gusta casi tanto (es que igual o más es imposible) como que el doliente, introspectivo, desgarrador cantando bien fuerte (no como ayer) sus penas y agobios que hasta ahora hemos conocido. Además, nos alegramos por él, nos gustan ver felices a nuestro amigos. Aunque sus canciones tristes y su cantar desbocado nos emocionen (bastante) más.

4) mejor, INTIMISTA Y EN SOLITARIO. Reafirmarnos en que, pese a todo, nos quedamos con el Damien Jurado que toca sus impresionantes canciones solo con su guitarra y cantando como un ángel enviado por Dios para congraciarnos con la vida y con la fe en que hay algo mejor, incluso en la Tierra; con ese hombre urbano de Seattle que parece de campo campo que nos hace pensar en los mejores momentos de Dylan, Young, Townes Van Zandt, Nick Drake, Elliott Smith, Jason Molina, Mark Kozelek... monumentales artistas todos ellos a los que cada vez se acerca más más en genialidad, creatividad y capacidad de emocionar con sus canciones. No vemos techo a este songwritter aún relativamente joven que hace de su profesión (lleva más de 20 años vivendo de la music, publicando con regularidad discos grandiosos y haciendo modestas giras por EEUU y Europa) un auténtico modelo a seguir por los jóvenes cantautores. Empeño, pasión y esfuerzo.Nos quedamos con ese Damien que superconcentrado en el desarrollo de la canción y en como va cayendo cada acorde de su guitarra, canta lento y como queriendo no avanzar, mira hacia el techo buscándose o quizá dejándose ir, para que fluya libremente su inmenso arte, su incomparable capacidad de interpelar al oyente en un espacio, hasta entonces desconocido y no ya solo sonoro sino también emocional, para comunicarse con lo más profundo y misterioso de uno mismo.

Os dejamos con un live muy reciente en París,donde Damien y la banda que vimos ayer en Donosti interpretan uno de los grandes temas del nuevo disco. Ayer sonó igual igual.

Feliz martes a todos/as.