Chet Baker suena en el Antzoki. RICARDO LEZÓN, inmejorablemente acompañado por la banda creada para la gira de presentación de su disco de debú en solitario, “Esperanza”, dio una incontestable muestra de hasta dónde, de arriba, puede llegar un cantautor rock con talento y trabajo, lo mismo da que esté al frente de un banda consolidada con personalidad propia como Mcenroe que creando un proyecto más personal -por algo lo firma con su nombre y apellido-, y buscando nuevos colaboradores para madurar, arreglar y perfeccionar sus impresionantes canciones-poemas. Diferente de Mcenroe en disco y también en directo, eso era previsible e incluso deseable, pero al igual que ocurre con el disco, igualmente maravilloso y emocionante.

Excelente bolo. Mejores momentos: 1) la canción en homenaje a su padre Manuel Lezón, que murió hace medio año, el día de mi cumpleaños, (como si hiciera falta la coincidencia para recordar la fecha, querido y añorado Manolo), 2) una animadísima Arena y Romero (qué canción, por Dios, rebosante de encanto y ritmo, una de las más perfectas que ha compuesto en su vida), y 3) dos hits de Mcenroe ya en el bis: Ballenas (con una parte final post-rock de transtornar, momentazo rockero de la noche) y, para dar un final a la altura del conciertazo, una sublime Electricidad, con medio aforo a los coros.
No jodas que no estuviste. Siempre te lo decimos, no será porque no se avisó.