Un rey, a la altura del mejor. Voz y actitud en escena. Y repertorio. Los años 60 delante de nuestras narices. Emocionados. Todo impecable (aunque hubo quien dijo que los músicos-todos british- tenían poco de soul y de alma negra). Bueno, el sonido no fue sobresaliente y se notó, nada que ver con el de los conciertos de Chris Isaac o Kiwanuka en el Azkena.
Soul más que blues, y aderezos /combinaciones con rock, country, pop, funk... un concierto para el recuerdo y un artista de una calidad excepcional. Esto gusta a todo dios.
De lo mejor que hayamos visto nunca en Getxo en sus festivales, y mira que los ha habido.
Tiene unos increíbles 78 años (en realidad los cumple mañana, día del Carmen).

Bravo WILLIAM BELL.